Día del vino pasado por agua en Lumbier
La gran familia aumentó con los siete nuevos
investidos en la XXIII edición de la cofradía del vino
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Celebración del XXIII Solemne Gran Capítulo de la Cofradía del Vino de Navarra. (Marian Zozaya) |
El agua cobró su protagonismo en la celebración
del XXIII Solemne Gran Capítulo de la Cofradía del Vino de Navarra que tuvo
lugar ayer en Lumbier, pero no restó vistosidad al acto de exaltación de los
valores del vino de Navarra, su mayor objetivo desde su constitución en 1991.
Con la reunión de cofrades e invitados en el
Ayuntamiento, cuya recepción correspondió al alcalde, Mauro Gogorcena, y las
palabras de agradecimiento del presidente de la Cofradía del Vino de Navarra,
David Palacios, se inició la celebración presidida por el Gran Consejo que
partió en procesión hasta el Centro Cívico donde se llevaron a cabo las nuevas
investiduras.
Abrió la comitiva el concejal, José Ignacio
Burguete, portando la bandera de la villa, tras la que desfilaron los pendones
de las cofradías invitadas: Queso de Roncal, Espárrago de Navarra, Cofradía del
Vino de Tenerife y de la Anchoa de San Sebastián, el pendón de la cofradía
anfitriona, los aspirantes a Cofrades de Número, a Cofrades de Honor, el Gran
Consejo, autoridades locales y del Gobierno, el consejero de Desarrollo Rural y
Medio Ambiente, Javier Esparza y la Txaranga de Lumbier.
Y en tierra de vinos, no podía faltar un
recorrido por la historia y la presencia de la viña en Lumbier, que en esta
ocasión corrió a cargo del profesor, José Mari Aristu, que dio a conocer la
trayectoria de la localidad, sus variedades de uva, y la producción en el
tiempo, centrándose en los dos últimos siglos.
Tras la exposición de Aristu, los nuevos cofrades
fueron llamados para su investidura, primero los cuatro de Número: Miguel Ángel
Barón, Iñaki Oñatevia, Fermín de Prados y Ana Laguna; cuyas voces unió el
primero en su discurso. Después los de honor: Pilar Idoate, Patxi Lasa (Comedor
Social París 365), y Patxi Goñi. Junto a ellos, Roberto Ostilla, de la cofradía
del Vino de Tenerife fue nombrado cofrade correspondiente.
El elenco fue ensalzado por su contribución a la
difusión de los caldos navarros, su apuesta personal, la proyección y el
esfuerzo realizado desde sus puestos de trabajo: escritura, gerencia, fogones o
alpinismo. Después, los siete nuevos hombres y mujeres del vino levantaron sus
copas y brindaron, no sin antes mostrarse agradecidos y reivindicativos cuando
instaron al Gobierno a velar por los productos de esta tierra y por sus gentes.
Fuente: Noticias de Navarra
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